Naciones Pioneras

El Dr. Morris Cerullo, Apóstol y Profeta del Señor Jesucristo, es un hombre en movimiento para Dios. Es un hombre quien ha dedicado su vida entera a cumplir con el llamado de Dios de llevar el Evangelio de Jesucristo a cada ser viviente.

En 1962, Dios le dio un llamado específico en Porto Alegre, Brasil cuando le dijo, “Hijo, levántame un ejército.” Este ejército está compuesto por nacionales capacitados para llevar el Evangelio a sus aldeas, ciudades, estados, y naciones con la misma unción que reposa sobre la vida y ministerio del Dr. Cerullo.

Dios ha usado al Dr. Cerullo para iniciar ministerios en el extranjero y abrir muchos países que se han considerado estar cerrados al Evangelio. Su ministerio es acompañado por una manifestación del poder milagroso de Dios.

En sus primeros años de ministerio en Latinoamérica, enfrentó tremenda oposición. Fue arrestado y detenido muchas veces por predicar el Evangelio y orar por los enfermos.

Morris Cerullo

En 1965, cuando el Dr. Cerullo viajó por primera vez a Argentina, el país estaba completamente cerrado al Evangelio. Debido a la fusión de la iglesia y el estado, cada vez que había un intento de conducir una campaña de evangelismo había tremenda oposición, muchas veces resultando en persecución.

Durante una cruzada en 1965 en Mar del Plata, Argentina, hubo tantos milagros de sanidad que el Colegio de Doctores emitió una queja para acusar al Dr. Cerullo por practicar medicina sin una licencia y ordenaron su arresto.

A pesar del hecho que se había emitido una orden de arresto, el continuó ministrando cada noche bajo una pesada unción con cientos de personas siendo salvas y sanas. La policía lo encontró en su hotel, lo arrestó y lo llevó a la cárcel. Después de una intensa interrogación, fue dejado en libertad a tiempo para conducir la última noche de la cruzada.

El impacto de estas primeras cruzadas se extendió por la Argentina y fue el momento clave en la evangelización, no solo en Mar Del Plata y Rosario pero también en las ciudades y aldeas de la nación entera.

La vida cambió para muchos de los ministros que asistieron a esas cruzadas y fueron capacitados en las Escuelas de Ministerio en Buenos Aires en 1969 y Rosario en 1972, al ver, por primera vez, una poderosa demostración del poder sobrenatural de Dios. Hoy en día, muchos de ellos tienen iglesias grandes y ministerios que están impactando sus naciones para Cristo.

Lo mismo es verdad para Indonesia, Malasia, Israel y todo el Oriente Medio, el Lejano Oriente, Africa, México, Centro y Sudamérica y virtualmente cada nación en la tierra.

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