Mi madre sanada
31 julio, 2017

Mi madre y yo habíamos estado sufriendo de un terrible dolor abdominal. Los médicos no podían encontrar el mal porque todos los exámenes eran negativos. Mi madre había dejado de comer por un par de días y se había deprimido. No pudimos asistir al evento en San Diego, pero toda mi familia estuvo allí orando por nosotras. ¡El Señor es bueno! Mi madre empezó a comer como nunca antes. Todas esas oraciones ayudaron. ¡Toda la gloria a mi Padre Celestial!